“Calurosa Navidad”: 31 Minutos Navideños en el Teatro Metropólitan

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Fotos: OCESA / Texto: Kira

La magia provenía de un escenario dividido en tres partes; en primer plano veíamos la banda sonora del show, esos artistas que son los encargados de musicalizar y dar voz a nuestros personajes favoritos. Detrás de ellos había un árbol de Navidad gigante que adornaba el estudio de 31 Minutos, donde se llevaban acabo las presentaciones musicales de las marionetas. Del lado izquierdo se llevó acabó la historia de Juan Carlos Bodoque, quien es enviado a recoger los regalos navideños al polo norte pero en el camino de vuelta es tentado por el Tío Pelado a apostar en las carreras de caballos perdiéndolos todos.

Mientras Juan Carlos Bodoque resolvía el terrible problema en el que se había metido, en el estudio pudimos escuchar los temas más populares de “El noticiero más veraz de la televisión”. El primero de ellos fue “Mundo Interior”, seguido de “Mi Castillo De Blanca Arena”,  “Doggy Style” y “Señora Interesante”.

Fue un show maravilloso, lleno de luces, colores y un increíble ambiente durante el show. En la entrada se podía ver a los niños llenos de ilusión y ansiosos por presenciar el show. Una vez iniciado éste, todos gritaron, aplaudieron, bailaron y cantaron cada uno de los temas seleccionados para esta noche. Entre los más coreados y que más emocionaron a todos fueron “Diente Blanco” mezclado con “Querida” de Juan Gabriel, “Señora, Devuélvame El Balón, O Si No, No Sé Qué Haré”, “Son Pololos” y “La Regla Primordial”.

Sin lugar a dudas todo se descontroló cuando tocaron “Baila Sin Cesar”, donde todos se pusieron de pie hasta el final del show. Continuaron con “Mi Muñeca Me Habló”“Equilibrio Espiritual”, “Arwrarwrirwrarwro”, “Dinosaurio Anacleto” y para el cierre “Yo Nunca Vi Televisión”. Todos ovacionaron de pie al elenco de 31 minutos, los músicos de igual manera agradecieron al publico su asistencia, y por la bella noche que pasamos juntos.

Cuando salí del Teatro Metropólitan llevaba una gran sonrisa, como todos los demás que asistieron al evento. Yo imaginaba que sería más como una obra de teatro guiñol, pero no imaginé que también seria un concierto. Me dio gusto ver a tantas familias saliendo y comentado sobre el espectáculo, niños abrazando a sus mamás, felices y agradecidos por estar ahí.

Quién sabe si tal vez esta experiencia inspire a algunos de esos niños y en el futuro sea uno de ellos el que esté en el escenario dando el show de su vida o también uno de esos niños sea el papá que lleva a su hijo al teatro para regalarle la alegría que a él un día le ofrecieron.

Tomando en cuenta que es una función familiar y que donde quiera que haya niños hay caos, creo que la organización del evento fue excelente, el ambiente estuvo de 10 y el show estuvo más que a la altura.

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