Festival Ceremonia 2016: No Lo Hemos Visto Todo

58.Disclosure.Ceremonia.2016

Fotos: The Nuel Photo
Texto: Fernando Contreras

Llegamos a la cuarta edición de Ceremonia y está de lagrimita el recordar cómo ha crecido desde aquella primera vez en la que superamos todas las pruebas que un festival puede contraer; el clima, el cambio de foro, la cancelación de algunos actos, etc.

La maldición atmosférica no pudo esquivarse por completo en este 2016, aunque no lo crean, sentimos un mínimo de gotas que de pronto nos hicieron pensar lo peor; una tormenta. Afortunadamente sólo fueron unas gotas, pero bueno, por más que cambien la fecha para evitar estos fenómenos, nuestra atmósfera hace de las suyas en Ceremonia.

En esta ocasión asistieron más del doble de asistentes que en ediciones pasadas, hubo un total de cuatro escenarios y por supuesto un gran número de actos que hoy en día convocan a miles de oídos por sus grandes producciones.

Dejando de lado el regreso de Titán a los escenarios, la primera pisada de Nas en México y el gran show de Anderson .Paak con su debut bajo el brazo, los platos fuertes en el Escenario Corona fueron los que llamaron la atención por la mayoría de los presentes con sus ganas de bailar en el festival.

Sin sobrevalorar, actualmente los grandes festivales de música electrónica le apuestan a actos como los de Bob Moses, Gasaffelstein y Flume para encabezar sus carteles, así como los de Classixx y Disclosure para complementar la gran carga de actos que llenan a otros de mayor diversidad.

Como lo he dicho antes, Ceremonia se da a la tarea de ubicar en México esos actos que regularmente vuelan cabezas al rededor del mundo para lograr algo único en nuestro país. Esperamos que no crezca demasiado para dejar de ser lo que nos llamó la atención en el 2013; una verdadera Ceremonia.

Los beats opacaron el talento en el festival, pero no olvidemos esas cuerdas con Los Blenders durante la tarde, lo brillantes que se mostraron Salón Acapulco con el sol y lo bien que se escucha un acto en vivo como lo hacen Disclosure, Classixx o Bob Moses.

¿La Logística? Bien. Aquí sí funcionó el sistema cashless con brazaletes, nunca vi un retraso mayor de cinco munutos entre cada acto, la comida y los lugares para descansar ocuparon mayor espacio, no caminamos mucho entre los escenarios y algo que pedíamos a gritos; la zona VIP disminuyó de tamaño, ¡Pum!

Este Ceremonia fue épico, sí, pero creo que no hubo alguna presentación que nos bajara los calzones como en años anteriores. Si nos fijamos en que Disclosure convocó a la mayoría de las personas que sólo van para escuchar canciones como “Latch” y “F For You”, aún no perdemos al festival que tiene como propósito dar a conocer nuevos sonidos.

Al final de todo, Ceremonia no es el festival al que sólo vamos para “echar desmadre con la banda”, todavía. Aún existe la posibilidad de conocer música que escucharemos al llegar a casa y siguen esos grandes momentos de ver en vivo a los actos que esperamos por mucho tiempo. Por favor Ceremonia, no quieran cambiar para sólo vender en el futuro, aún existimos los melómanos.

Pueden leer la reseña del escenario Off The Wall de Vans, así como ver la galería de fotos aquí.

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