La Universidad Privada Está de la Ch¡#&@¿$

Por: Arcano

Queridos lectores, en un acto de completo trollismo, describiré de la manera más desnuda y desangelada las muy posibles situaciones que muy pronto verán y experimentarán con la única finalidad de hacer un poco más… interesante la controversia en la bella VagabundosMX.

Primero, se dice que, hasta entre perras hay razas y en universidades privadas la distancia evolutiva, que no por ello las hace menos tontas, suele ser de millones de años; así que, como todo buen  humano, clasificare sin ningún fundamento.

Escuelitas muy, pero muy caras

En estas escuelas, pasar las materias es lo último que importa y más si papá y mamá pertenecen al 6% de la población mexicana que concentra el 70% de la riqueza disponible. El único objetivo de acudir a un lugar así, es conocer a quiénes conformarán su red de tráfico de influencias cuando sean unos adultos pedantes y elitistas.

En estos country clubs, sé de buenas fuentes que opera una especie de mafia intelectual que sobrevive haciéndole la tarea a los mirreyes y a las lobukis; todos ganan, unos pueden acompletar para su colegiatura, mientras que los otros pueden pendejear a gusto.

Si no se consideran dentro de esta categoría y por sorpresa del destino tienen el chance de hacer su carrera en uno de estos lugares, su única responsabilidad verdadera es hacer un presupuesto de cuánto se gastarán en pedas y viáticos con sus amigos, si no quieren ser un fantasma social.

Es relativamente fácil conservar las becas en estos lugares por concepto de compasión, la tasa de estudiantes que realmente estudian es tan baja que un estudiante sencillo y destacado es una bendición que no se permiten perder.

Escuelitas caras

Funcionan de una manera muy bipolar y todo depende del horario que elijan; ir en la mañana es vivir una Preparatoria extendida, sin la preocupación de un trabajo y con cierta comodidad económica. Los estudiantes gustan pasar su tiempo en el carísimo ninismo.

Existe un nivel muy bajo en cuanto a calidad de sus estudiantes, la causa principal es que el grueso de su población ni de chiste pasaría el examen de ingreso para una universidad pública, pero su buena suerte los dotó de padres en una clase medianamente acomodada.

Los turnos vespertinos son el semillero de los godínez apáticos e impacientes; trabajan todo el día y pagan para tener un título con la única finalidad de tener un mejor puesto y salario. No hay tareas, no hay ambiente universitario, no hay unión social y no hay luz del sol.

Todo está reducido a ser un cliente más; las instituciones esta diseñadas para sólo estar interesadas en ustedes cuando pagan a tiempo y tienen cientos de mecanismos para impedir que el cliente avance en la compra de su título universitario si no paga todo, tal cual esta estipulado.

Escuelitas medio caras

Tienen un chingo de comerciales en televisión y es por algo, necesitan convencer, a quien sea que, son una buena opción. Al mercado laboral no se le puede mentir y las reclutadoras ni de broma les tomarán en serio si llegan con estudios en estos lugares.

Tampoco se le puede mentir al mercado académico, hay quien dice que la educación la hace uno mismo, pero lamentablemente el mundo funciona con idiotismos, superficialidades y una gran cantidad de prejuicios, así que es mejor tener las probabilidades a favor.

Para los que terminen estudiando en estas instituciones, los cursos, diplomados y todo lo que se pueda aprender por fuera, será imprescindible; practicar, practicar y practicar, tienen que igualar el nivel de estudio de una pública y la puertas que abre una privada.

Si quieren ser estudiantes de verdad, eviten a toda costa tirar el dinero en colegiaturas campechanas por internet o en planes de estudio en dos años. Esa etapa de la vida no se va a repetir, aunque sigan estudiando, después de los 25 todo gana carácter, pero pierde sabor.

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