La Virgen de los Sicarios de Fernando Vallejo

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Por Arcano

Que el señor de los cielos ni que nada, de todas, pero les digo de todas las obras literarias que han abordado el tema del narcotráfico, esta se lleva las palmas, con su debida disculpa a Arturo Pérez-Reverte y su Teresa, ya que Fernando Vallejo tomo el tema, no por el cuello, sino por los huevos.

La Virgen de los Sicarios nos describe a un Medellín anárquico, enfermo, y sobre todo real, nos pone en primera fila durante los años más sangrientos de la ciudad colombiana, y no te lo explica como si fuera una especie de documental protegido por un cristal, de hecho te pone en medio de todo y sientes en ese momento podrían meterte un balazo ni bien saliendo de tu casa.

Esta no es una historia de héroes, es un relato de resinación, la muerte y el asesinado como un tema de conversación más en la sobremesa, no hay motivo, no hay conspiraciones, no hay bandos, solo saña, mucha saña y sangre por todos lados.

Los personajes no son especiales más allá del cinismo, y el descaro; Fernando nos dice como si nada que a Fernando le gusta andar de rabo verde con chamaquitos que matan por que sí. Porque así les toco en la vida, nacer jodidos, vivir jodidamente matando para al final joderse en una morgue llena de otros jodidos,  y dejar para siempre abierta su muerta mirada con sus muertos ojos verdes.

Es un salvase quien pueda, de decenas de iglesias que no tienen cabida para tanto pecado ni para tanto difunto; un Medellín donde te metían una bala por no bajarle a tu volumen, no callar a tus mocosos en el bus, o ponerle jetas a un cliente.

Es una obra atrapante pero sin piedad, no sabes pero si deduces como va a terminar desde la primera página, que corre como el agua y que no se detiene en sus 130 páginas. El mejor libro de su género, el más sencillo, el más tierno, el más palpable y brutal.

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