Lo Que Florece En El Corazón: “Momo” de Michael Ende

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Por: Arcano

Detente un momento, percibe la absoluta tranquilidad escondida de este instante y pon toda tu atención en los sonidos que te rodean; te darás cuenta que un ave está chillando dentro de los árboles que están afuera de tu casa. Sigue rascándole y escucharás las voces de aquellos que, a pesar del clima, decidieron andar en la calle. ¿Puedes escuchar eso también? Es una larga succión, una fricción continua; no es otra cosa que un avión.

OK, ahora vamos a lo que sigue; trata de eliminar esas distracciones y concéntrate en el canto de la pequeña ave que está escondida en el árbol de afuera, ¿Te das cuenta? No es una, son varias avecillas en una acalorada discusión. Ahora también ignóralas.

Entonces, ¿Qué es lo que queda? No es el silencio absoluto, el cual no existe; tus oídos saben que escuchan algo pero no te incomoda, no es esa estática permanente que generan las personas con sus ajetreadas vidas, es otra cosa, algo agradable. Es el sonido de la vida.

El mismo que Michael Ende nos quiso enseñar a través de los ojos de una niña, que nació lejos de las trivialidades de la modernidad y de los absurdos planes paternos, a un ángel de ojos negros y mirada atenta, una niña que a paso lento abrió las aguas en nuestros oscuros corazones y nos hizo por un segundo sentir la luz de las estrellas lejanas y su canto.

Usted, que llegó a este momento sin desesperarse y perdonando mi poco respeto por las reglas del idioma, podrá admirar esta obra ya que usted tiene la habilidad indispensable. Me refiero a que tiene tiempo para leer o escuchar, que es prácticamente lo mismo. Es el secreto que transforma a Momo es uno de los personajes más perdurables de todos los cuentos.

Podría contarle la historia, pero no es mi meta hacer algo así, si lo que quiero es que busque el libro, lo lea y lo vuelva a leer, ya que cada segundo que le dedique, lo acercará al tiempo mismo, a su origen y significado. Así entenderá por qué respeta más su tiempo, y por qué éste le dará dividendos, no es sus hábitos y caprichos, si no en su corazón.

Recuerde esta frase, “El tiempo es vida y la vida reside en el corazón”, el cual se nutre de la alegría de tener amigos de verdad, de escuchar a las personas que desean estar con nosotros, de imaginar mundos grandiosos que pueden llevar a lugares que sólo le pertenecen y así entender al tiempo como la materia prima del alma y lo que le da sentido.

La lección más importante que se habrá de aprender es que, a diferencia del mundo de Momo, en donde se puede señalar al enemigo con el dedo, aquí no pasa eso, las amenazas están mucho más cerca de nosotros de lo que parece; puede ser su jefe, sus padres o quienes aprecien más, ellos pueden estar robándole su tiempo, secándolee el alma y ensombreciendo su corazón.

Ellos, los grises, pueden estar obligándole a creer que ir rápido esta bien, que su vida sólo vale si siempre están haciendo algo, algo que los impresione, que demuestre que lo hacen de provecho, están obligando con su consentimiento a entregarles la vida, haciéndoles creer que están preparando para realmente vivirla.

Aprenda de Momo, para esta chiquita, el tiempo es el bien más valioso, pero a diferencia del dinero, esté no vale por lo que se pueda conseguirse con él, tampoco por lo mucho o poco que se tenga o lo que se quiera hacer con él, vale por sí mismo, por cada momento de alegría que se consiga.

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