Los Flash Tacos en el Imperial: ¡la amenaza de los marimberos!

Fotos: @puentechato
Reseña por:
 @GabaMaiden

Entras al Imperial y sabes que Elvis está en el baño -¡lleva horas ahí!-, y aunque sabes que es “El Rey”, pateas ya la puerta desesperado, mientras al  frente del escenario del lugar, Atto Attie y Sabo Romo se presentan bajo el nombre bandoso y garnachoso que sostiene su proyecto musical: “Los Flash Tacos”.

Sin mayor preámbulo, mas que la habitual espera de coquetear con la hermosa barra del lugar, al tiempo que su reluciente candelabro pende sobre cabecitas locas y sedientas de revivir su infancia la noche del 30 de abril, Los Flash Tacos le dan al bajo y a la guitarra, valiéndose de efectos de fondo que entre luces verdes y magentas, van develando cover a cover,  diferentes géneros y ritmos musicales.

Atto y Sabo nos reciben, haciéndonos recordar a los grandiosos White Stripes con Seven Nation Army, declarándose una grandísima banda rival de los marimberos más pro de Veracruz.

Se cabulean entre ellos, Attie nos presume un par de rolas que ha compuesto, las bailoteamos y fingimos ser súper fans del metal, pues en ese momento todos somos una bandota en una gran fiesta que celebra al niño que todos llevamos dentro.

La noche se acentúa y el Dark Side of the Moon se refleja en el gran espejo del Imperial, “El Rey”, ya salió del baño y le ha dado chance a Los Flash Tacos de echarse el palomazo a ritmo de “Suspicious mind”.

La noche se aloca y las chavas también, han sido invitadas a beber y a lanzar brassieres al escenario: paracaídas vuelan y acto seguido, se han vuelto cascos de piloto a la cabeza de Sabo y Atto.

Seguramente en el camellón de enfrente la fiesta no se arma tan chido como acá, pues la cosa se pone funkie, al igual que el himno nacional. La banda intergaláctica y tacoza, anuncia que somos su peor público y nos regodeamos en gusto por ello riendo.

Unos Vans verdes danzan por El Imperial -primero sobre el stage-, los conducen unos calcetines blancos a cuadritos, recordándonos al cocodrilo de Taxi Driver; también unas botas vaqueras, bermudas, guayabera y la clásica trenza que Sabo luce a cabello aperlado.

-¡Coff, coff!-, llega a la memoria Cobain con “Lithium” al mando de los Flash Tacos, pero Sabo se baja del escenario a sacar el chicle y los gallos de la bailada para ponernos a ritmo, yendo literalmente tras él, tomados de las cinturas –cual boda dominguera-, brincoteando alrededor del lugar, entre sonrisas, saludos y momentos de fama gloriosos, acuosos, efímeros.

Más tarde, la bella cantante Ana Ragasol del proyecto musical Mal´Akh, es invitada al escenario e interpreta en tonos y baile sensual “High way to hell” de AC/DC; acto seguido tenemos al guitarrista Eliseo Reyna performanceando con Los Tacos, para después conocer al nuevo guitarro de CaifanesRodrigo Baills.

Los sesenta nos visten a todos al ritmo de “Bule Bule”, es una noche casi surrealista, de tintes muy mexicanos que nos hacen emular cada fiesta y cada época de nuestras vidas, sobre balsas de rockpolkametal, los BeatlesBlack SabbathBilly Joel y hasta los Rolling Stones: los Flash Tacos le pusieron sabor al Imperial.

VagabundosMX en verdad, si se han perdido de ir a una presentación de los Flash Tacos ¿qué esperan? Sigan al pendiente de nuestra agenda de eventos que en una de esas ¡terminan cantando con Atto Attie y Sabo Romo, cuales rockstars que son!

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