Los peores discos en Inglés de 2013

Top10 por: @GabaMaiden

Como todo año, siempre tenemos cosas muy buenas, cosas mejores, pero también cosas malas y cosas peores, por eso nos dimos a la tarea de sacar nuestro Top10 de los peores discos en Inglés para el 2013, sin más aquí los tienen:

10.  Paul Mc Cartney, New

No podemos ser suaves, inclusive con Sir James Paul Mc Cartney, quien no necesita de ningún tipo de presentación. A pesar de que su gran trayectoria y experiencia en materia musical, tanto en composición como en producción, consideramos que debíamos aplicar severidad analítica a su último y más reciente material discográfico: “New”.

No es que vayamos a hacer un destrozo de él, no podríamos, pues son sólo detalles los que queremos subrayar de la manera más objetiva posible. Quizá les parezca exagerado colocarlo dentro de la lista de los 10 peores, pero ¡vamos! situémonos en los zapatos de un gran fan de Mc Cartney.

¿Cuáles son los elementos que encontramos para situarlo de la lista de los 10 peores?

Primeramente, que contiene un lenguaje musical  que tal vez habría sido novedoso en los setentas, quizá después de los Beatles… quizás, quizás, quizás.

Al final del día es el estilo de Paul Mc Cartney, pero no hay evolución de timbres, existe el mismo sonido de bajos cromáticos, las mismas melodías fáciles…es un “Back to the future”.

Como gran punto a favor, podemos decir que el señor Mc Cartney  salió de la zona de confort de la que no muchos famosos se atreven  a dar el paso, después de gozar de fama y fortuna.

9. David Bowie, The Next Day 

Bowie, quien ha destacado a través de los años por ser un artista camaleónico, en su disco anunciado a inicios de 2013,  “The next day”, recuerda en su sonido a “Heroes”  (que es de los peores discos que tiene), así como a todos los producidos durante los 90: no tienen armonía interesante.

Durante la historia discográfica son los primeros discos de Bowie los que ensalzan al rock: el “Hunky Dory”, el “Rise and fall of Zyggy Stardust” y el “Aladin Insane”. Al despedir a The spiders form Mars, se notó mucho en su música, la cual cambió por completo.

Ello dio paso a la etapa ochentera de Bowie, que jamás se asemejó a su época dorada de principios de los 70. Sin embargo, el “Heathen”, “Hours” y “Hertling” lo volvieron a poner en un mundo apreciable dentro de la novedad musical.

Quien ha escuchado todos los discos de Bowie, sabe que por ejemplo “Scary Monsters” sólo tiene una única rola que vale la pena y es “Ashes to ashes”. Por otro lado también sabe que después de escuchar “Slow burn”, se imagina  que el siguiente disco va a ser algo grande después de 10 años de no grabar nada.

David Bowie llegó muy alto, pero su caída alcanza más velocidad, se nota más; en general, pasa lo mismo que con Paul Mc Cartney: no tiene nada nuevo, nada que valga la pena de ser escuchado por completo.

La conexión entre canciones es nula, hay contraste, pero sin un seguimiento artístico que force a que uno le ponga atención. Toda aquella canción de Bowie con tinte de “Heroes”, se hace un clásico y por ende, lo que nos hace pensar es que esa disco se recordará por esa rola con publicidad.

Lo que pega de “The next day” es el simple hecho de escuchar a Bowie ya en una edad en la que no creímos volver hacerlo. Sentimentalismo.

8. Grizzly Bear, “Shields: B Sides” 

No, no y ¡no, señores y señoras”! –bien Fox- ¡No todo es mercadotecnia! y parece que las truculentas tácticas de venta de álbums, toman como perfecta carnada el uso de ciertas palabras como “versión especial” o… “B Sides”. No son alicientes que deban tomarse como poca cosa y menos cuando un fan asiduo tiene en mente una gran producción y no una gran decepción.

Mentiríamos al decir que son de las pocas veces en las que ocurre que es más la presunción de la mercadotecnia que el contenido del producto, pero ya que estamos haciendo un recuento de los daños, Grizzly Bear nos quedó a deber esta vez. Veamos:

En este Lado B tan anunciado por sus managers, el Oso Grizzly defendió como banda, que esperó a abordar la era digital en cuanto a producción y distribución de discos, apostando más hacia la creación de uno que tuviera ese toque casero con olor a vinyl de aquellos éxitos que algún día fueron grabados, pero no dispuestos al público.

Bajo un pensamiento rústico y decidido, el equipo de Grizzly Bear hizo de lado los reportes de IBM sobre la manera en las que los Directivos más representativos de la mercadotecnia dan uso al internet en la era digital, y apostó por grabar una edición “B” de su disco “Shields” -en septiembre de 2013-.

“Shields”, cuarto disco de la banda, sacado a la venta en 2012 salía a la luz en noviembre de  2013 bajo la presuntuosa etiqueta de  “versión de lujo”, como un proyecto que parecía dilucidar una tendencia en materia no sólo de creación, sino también de producción y distribución ¿Por qué?

El quinteto integrado por Daniel Rossen (vocalista y guitarrista), Christopher Bear (batería y segunda voz), Ed Droste (teclado, guitarra y omnicordio), Chris Taylor (bajo, instrumentos de viento y productor) y Aaron Arntz (teclados y trompeta), sacaban a la luz “Shields: Expanded”y “Shields: B-Sides”, ambos disponibles en Doble CD  o en formato digital con 8 canciones adicionales a la versión original de Shields y demos de las sesiones en Marfa, Texas y remixes de Lindstrom, Liars y Nicolás Jaar.

¿Sonaba prometedor, cierto? Sin duda, pero el factor creativo, a pesar de la presumible versión de lujo y de la gran serie de “adds”, se perdió desde el momento en que salió un año después, cuando quienes compraron la primera edición, ya sólo podían ser los muy fans, a quiénes no les importaría volver a adquirir casi el mismo material por la promesa de “unas cucharadas extra de música”, cuando por otro lado, podían comprar esos “restos” en línea.

Definitivamente, estamos a favor de este tipo de producciones, sobre todo cuando ofrecen material totalmente nuevo, material que hable del lenguaje que está creando la banda para seguir en continua comunicación con su público.

7. Lorde, Pure Heroíne 

A pesar de ser alabada en la lista Billboard, la cual colocó como promesa de sus top 10, gracias a su sencillo “Royals”, en VAGABUNDOSMX nos atrevemos a colocar a Lord -centellante nueva celebridad de tan sólo 17 años-, en el séptimo lugar de nuestra lista de los peores discos del 2013.

“Pure Heroíne” puesto a la venta  a finales de octubre, fue su álbum debut donde la joven neozelandesa mostró  grandes capacidades tanto en la composición como en la interpretación de canciones.

Mediante ritmos que variaban del ambient, art pop al dark wave, la indie electrónica  y el synthpop, Lorde arrasó con las críticas, que hicieron referencia de la profundidad e inspiración de la letra de sus canciones.

Sin embargo, sigue siendo un éxito comercial, un “boom” que fue ubicada por un experto cazatalentos, su ahora manager Scott Maclachlan. No negamos que su inventiva musical ha sido finamente cultivada desde la corta edad de 12 años y que Lorde cuenta con un gran potencial.

Tampoco podemos poner un altar a alguien sólo por el simple hecho de seguir las líneas de la cultura post digital, se ha insertado en las altas filas de los actuales grandes de la música, sobretodo cuando la industria musical, se ha vuelto menos rigurosa en la selección de quién es quién en la música.

Lorde, como cualquier otro adolescente ha plasmado en sus composiciones qué es lo que se vive durante esa etapa, claro, con su toque personal, pero necesita mostrar más congruencia conforme a lo que critica o defiende en sus canciones -si quiere marcar una real diferencia-.

6. Soundgarden, “Screaming life/Fopp”

Al parecer la tendencia en producción de discos a mediados del 2013, fue la del EP (Extended Play), formato en vinyl -sumado al de versión digital-, por el que apostó la noventera banda de Soundgarden.

“Screaming life/Fopp” es una reedición proveniente de las profundidades de los archivos de la disquera de Soundgarden, Sub Pop, que contiene una compilación de los dos primeros discos de la banda.

Fue el pasado 26 de noviembre de 2013, que el álbum salió a la venta, bajo la producción de Jack Endino quién se destaca por ser uno de los músicos y productores más comprometidos con el movimiento grunge.

A pesar de que ambos álbums no habían sido puestos a la venta en formato digital y de que cada canción fue remasterizada, “Screaming life/Fopp” ha de contextualizarse al ser evaluado en términos musicales, ubicándonos en 1987, año del début original de éste álbum.

En el 87, el grunge no era nada y “Fopp”, tenía que ver más con el género del metal alternativo y “Screaming life” sonaba más a un gótico Led Zepellin. Al parecer, según declaraciones del guitarrista de Soundgraden –Kim Thayil-, a la revista Rolling Stone, existieron ciertas negligencias entre la banda y la gerencia de la misma, en la planeación de la reedición del disco, por lo que terminaron enfocándose en problemas de catálogo, su mercantilización y su presencia en línea.

Definitivamente las bandas de este corte y trayectoria, habrían de ser más cuidadosas al momento de tomar este tipo de decisiones, pues si bien es cierto que las futuras producciones dependen del éxito que tengan en ventas, también dependen de  su calidad y del gusto y asombro que generen en sus seguidores.

5. Cut Copy, Free your mind

Como un ínsipido lado de los 90 ha sido calificado “Free your mind” de Cut Copy, ello gracias a que los críticos consideran que desde 2011, la banda indie dance conformada por Dan Whitford (voz, teclado y guitarra), Ben Browning (bajo) y Mitchell Scott (batería), no ha dado muestra de creación de puentes musicales, volviendo difícil percibir una evolución musical en sus composiciones.

El recién estrenado álbum  en noviembre de 2013, “Free your mind”, sin duda alguna, presenta ritmos bajo un matiz optimista muy australiano, sin embargo su sonido pareciera estancarse e irse clavando más en un género electro pop, que en el alternativo que le caracterizaba.

4. The Killers, Direct This

Para este tipo de evaluaciones ¡hay que tener alma inquisitiva o prepararla para ello!

Hacer una lista de los 10 peores discos se logra no sólo afinando oído, sino también echando ojo a lo que producen las bandas y a lo que éstas declaran en otros medios en torno a su trabajo.

En Pitchfork son unos inquisidores -sin duda alguna-, aunque con gran conocimiento de causa. En esta revista digital hacen un profundo análisis de lo que fue “Direct This” de The Killers, resumiendo que el disco es una mera y errónea compilación de los éxitos que ha tenido la banda a lo largo de su trayectoria, donde sus fans no tienen mucho que esperar, más que una mediana sorpresa de la colaboración que Anthony González  de M83 tiene en “Shot at the night”.

Quienes hemos tenido oportunidad de escuchar “Shot at the night”, podemos coincidir con la aseveración que Pitchfork hace sobre esta la rola, en la que M83 y The Killers marcan un parteaguas en relación al público al que se dirigen.

Para cuando ya escuchaste las primeras cinco canciones y estás ya algo mareado del refrito mal combinado, llega M83, no justamente a ponerle la cereza al pastel, si no a clasificar lo que es la noche (o lo que debería ser), en un mood que no nos hace imaginarnos en un estadio repleto de gente aclamando la canción para celebrar la noche… o peor aún ¡el concierto!

Para ser un disco que celebra el décimo aniversario de la banda, le faltó punch, mucho. Los mismos integrantes lo han declarado en medios, como al Daily Star de Londres, donde el baterista de The Killers  Ronnie Vannucci, afirmó que el disco era prematuro y la banda aún muy joven para hablar de “hits” a pesar de sus 10 años en escena, que más bien era un disco al que se podía llenar para hacer grandes negocios y que no significaba que eso les gustara como banda.

 3. Lady Gaga, Art Pop

Lanzado bajo el sello discográfico de Interscope Records a mediados de noviembre de 2013, Art Pop de Gaga, no es precisamente  representativo de su género en la actualidad.

Y es que a pesar del gran impacto que significó Stefani Joanne Angelina Germanotta -mejor conocida como Lady Gaga-, en la escena musical pop durante 5 años con discos como “The Fame”, su álbum debut, en 2008; “The Cherrytree Sessions”, su primer EP, en 2009; “The Singles”, álbum recopilatorio, en 2010; “Born this way”, en 2011, el quinto y muy esperado “Art Pop”, en 2013, parece no reunir las influencias y tendencias que marcaban ese sello característico de la cantante y compositora: amor, sexo, dinero, drogas e identidad sexual sumados a la inclusión de los géneros syntpop, dance-pop, y europop.

Según el portal de noticias de MTV, Top Stories, la misma Gaga declaró en uno de sus shows que sentía que a “Art Pop” le faltaba madurar, además de cierto sentido de responsabilidad, que era un disco que le tiraba más a un género  tipo “princesa Disney” con poca vibra.

Por otro lado la revista Forbes, señaló hace unos días que durante la semana número 2 del lanzamiento de “Art Pop”, las ventas de Gaga cayeron en un 81%.

2.  MGMT, Your life is a lie

El autotítulado “MGMT” puesto a la venta en septiembre de 2013, deja mucho que desear de esta banda americana de rock psicodélico. Y es que  en este tercer álbum, la banda conformada por Ben Goldwasser y Andrew Vanwyngarden, se volvió “más rara”, lo cual atachamos a la primeras declaraciones que dieron después de lanzar al mercado su segunda producción “Congratulations” en 2010. Según información de la Revista Rolling Stone, el dúo de MGMT, estaba temeroso del éxito que tuvieron en su primer disco “Oracular Spectacular” y de la invitación que Columbia Récords les hizo acto seguido.

Goldwasser y Vanwyngarden no se sentían seguros de firmar el contrato que Columbia les ofrecía, pues no habían pensado en la música como negocio, si no como mero disfrute y ello se reflejó en los comentarios que los productores tuvieron sobre el segundo disco, pero aún más especialmente, en el tercero “Your life is a lie”.

Desde “Congratulations” ya lucían incómodos y en “Your life is a lie” ¡enloquecieron! Pasaban largas horas en una habitación repleta de teclados y otros instrumentos, pocas veces salían y cuando lo hacían pensaban en absurdos incontables –declaró Andrew Vanwyngarden a Rolling Stone-.

1. Pearl Jam, Lightning Bolt/ 5.0

Y el premio para el peor disco del año –hemos de anunciarlo con gran dolor de corazón-, es para el muy predecible “Lightning Bolt” de Pearl Jam.

A pesar de mostrarse satisfechos y tranquilos con su trabajo, sabemos que en su décimo disco, puesto a la venta a mediados de octubre de 2013, Pearl Jam no ha ofrecido nada nuevo, más que la emoción de volver a escucharlos, bajo líricas nuevas  y hasta con ukelele.

“Lightning Bolt” es tan sólo un disco nostálgico que todos aquellos fans de hueso colorado seguramente adquirieron y adoraron como en los buenos tiempos. Sin embargo, siendo objetivos, este álbum tan añorado después del “Backspacer” (2009), contiene una lista musical muy uniforme, que si en los dorados años 90 fue hit y cuestión de intrigas en la nula construcción de estructuras  que le dieran a sus álbumes identidad, este 2013, se pierden dentro de su mismo tradicionalismo.

Sabemos que hablamos de grandes ligas al referirnos a músicos de la talla de Eddie Vedder y su banda Pearl Jam y es por eso que en esta ruda y cruda selección de los peores discos del 2013, recordamos aquellos días en que este conjunto sobrevivió al éxito, a la rudeza de los medios, a su continua negativa de relacionarse con productoras convencionales y hasta la cruenta lucha que mantuvo con Ticket Master durante años para que estableciera precios justo en los conciertos.

Hoy como buenos seguidores del grunge, podemos sentarnos a escuchar “Lightning Bolt” y no esperar más nada de este disco que volver a casa y sentirnos de nuevo en los 90.

 Y a todo esto.. para ustedes ¿Cuál fue el peor disco del 2013? ¿Están de acuerdo? ¿Nos odian? Pues esperamos sus comentarios!!!

 

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