M. Ward alcanzando a los grandes en El Plaza Condesa

Fotos: OCESA / Yunuén Velázquez
Texto: @Futuroll

Dejemos de lado que fue Martes 13, eso no importa en absoluto para reseñar a un hombre que le quedó perfecto el escenario dentro y fuera de El Plaza Condesa; lluvia, viento y el frío que tanto esperamos día a día después de tan desesperante calor en la Ciudad de México, fueron ideales para esta gran presentación. Corriendo y con muchísima agua en mi ropa, llegué entusiasmado para observar y escuchar a Matthew Stephen Ward, mejor concido como Mr. M. Ward, junto con su banda.

Mucho antes por supuesto, la bella y sensual Daniela Spalla cautivó con sus temas, que ya son bien conocidos después de tantas y no demasiadas presentaciones en la ciudad. Extraídos de su álbum Ahora Vienen Por Nosotros, escuchamos “Arruínamelo”, “Estás Pensando”, “Al Revés” y un cover a Justin Timberlake de “Cry Me A River”. Una presentación rescatable pero no tan sobre saliente por parte de ésta músico argentina que se la pasa en México.

En esta ocasión, el recinto permaneció con muy poca asistencia desde la salida de M. Ward al escenario y durante todo el concierto. Comenzó con un intro en donde escuchamos solamente  su guitarra incluyendo los temas “Eyes On The Prize”, “100 Million Years”“Fuel For Fire” y “Sad, Sad Song”.

Definitivamente, M. Ward como guitarrista es muy subestimado; el escenario lo controla de manera fabulosa y por supuesto su voz joven y rasposa penetra a nuestros oídos suavemente sin fijarnos mucho en lo que hay al rededor.

Tras salir su banda con atuendos cada uno alojado de manera diferente al country, escuchamos diferentes temas que se incluyen en el largo repertorio de Ward hasta hace dos años que salió su ultima producción, A Wasteland Companion (2012), que presentó en su primera visita a México en el Corona Capital de ese año. Ya con guitarra eléctrica en mano, Matthew impresionó junto con su banda y magnífico sonido con “Poison Cup”, “Clean Slate”, “Fool Says”, “Vincent O’Brien”, “Outta My Head” y “Whole Lotta Losin'” de Monsters Of Folk para arrancar con la primera mitad de temas de la noche.

Todo iba como se esperaba, canciones que ya conocíamos un tanto desconocidas y que claro que superaban a los gritos del público que en su mayoría se notaba flojo o relajado. Sin saco puesto y una manga a medio subir, seguían “Four Hours In Washington”, “I Get Ideas”, “Primitive Girl”, “Me And My Shadow”, “Paul’s Song”, “Helicopter”, “To Save Me”, “Rave On” y “Bean Vine Blues #2”; canciones más alojadas al folk rock o al alt country que caracteriza a este músico.

Anunciando que faltaban tres canciones para terminar, no se escucharon tantas súplicas por que así no fuera; aún así suponíamos lo que vendría o lo que podríamos escuchar. Y sí, fueron sonando muy juntas entre sí, una de las más esperadas, “Chinese Translation”, “Never Had Nobody Like You” y “To Go Home”.

Sinceramente todo pasó muy rápido y estuvo ligeramente seco en cuando al furor que puede causar un músico de este nivel en nuestro país. Aún faltaba un encore y por supuesto que no incluyó “For Beginners” ni “The First Time I Ran Away”; sólo se escucharon “Rollercoaster” y “Roll Over Beethoven” de Chuck Berry como si las dos fueran una misma.

Sí, salimos casi todos con una sonrisa, pocos asistentes que en verdad no mostraron su agradecimiento y que por considerarlo, Matt Ward tampoco se despidió tan emocionado. Su talento es innegable y lejos de pertenecer a She & Him junto con Zooey Deschannel o a la super band Monsters Of Folk, su acto en solitario es algo no tan único pero característico a su papel en el cual hoy en día podría llevar un estandarte.

Últimas


SÍGUENOS EN...



FACEBOOK



TWITTER



INSTAGRAM