Nortec, Fussible y la Orquesta Filarmónica: tocando en Borderland.

Reseña por: @GabaMaiden
Fotos por: @aegre / @the_nuel

Durante el marco del cierre de 30 Festival del Centro Histórico, el domingo 23 de marzo, Colectivo Nortec  a la batuta de la fusión entre Ramón Amezcua (Bostich) y Pepe Mogt (Fussible), entre viento, humo y ojos anhelantes, se presentaron junto a la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México en una adaptación y arreglos que dieron al sonido electrónico característico del Colectivo, tonalidades de instrumentos de viento, de la naturaleza que emanaba pasión entre tesituras, dejando los beats de fondo, tras bambalinas.

De puntitas los instrumentos de aire fueron rondando entre los asistentes, que denotaban impaciencia por el boom electrónico, como esperando que lo natural fuese tan sólo un telón y no la escena.

Un hombre solitario en una habitación de hotel se veía a lo lejos -texteaba desde su balcón, tomaba fotos y le iba quitando tinte a sus aparente silueta deambulante, entre tin tins, tan tans y resoplidos de claves que formaban melodías electrónicas a la antigua.

Me pregunté  respecto de qué le pasa a la pasión por lo natural ante lo electrónico entre los asistentes al concierto ¿había muerto? ¿Era recalcitrante como propuesta musical?  ¿Qué tipo de cultura musical existe en nuestra ciudad?

Nortec Collective se mantiene detrás de pantallas, abismado en el arte del timbal y el acelere del violín interpretando sus más pegadores ensambles musicales al estilo de la Filarmónica.

Tumbos inspiradores de orquesta, estruendos que recorren los callejones de la ciudad de los palacios y la piel, danzando en cada ondanada de la bandera nacional, repiqueteando entre niños, señoras, perros, patinetos, rastas, tlayudas y al ritmo de un violín con voz del norte.

Los balcones de los edificios aledaños lucían atiborrados, parejas de avanzada edad caminaban entre la multitud con pasteles de camino a casa y con esa mirada curiosa  sobre los mensajes que traían las campanadas del corazón de una ciudad en llamas.

¡Cuántas historias! ¿Desde dónde se siente el ritmo? ¿Qué despierta? ¿Qué secretos encierra la catedral y el palacio? ¿Cómo se configuran esos secretos en esa noche con la cotidianidad?

Aún la trompeta, ese instrumento de viento, despertó pasión entre los asistentes, quizá es que los sonidos de Nortec aún viven en el subconsciente colectivo en un sueño que parte a dos pies para buscar el ruido.

¿Alguien recuerda al loco de la plaza de aquel film llamado Cinema Paradiso? Ayer nos devolvieron esa plaza entre violines y tributo. Desde el escenario y a través de las luces, los destellos nos recuerdan las escenas donde el personaje principal de Cinema Paradiso –Totto-, disfrutaba de un sinfín de películas de todo tono y tinte.

Imágenes sónicas volaban en el aire y se escapaban para vivir en los corazones de quienes les abrieran orejas y alma.

“Tengo la voz”, pone sobre la plancha del Zócalo una apuesta de escucha, que hace sentir un ritmo nuevo, refrescante y clásico en un mismo idioma, que encanta, que llora, que se siente palpitante y extranjero.

En excelente adaptación,  “Polaris” es interpretada por la Filarmónica de la Ciudad de México mediante instrumentos de viento y cuerdas. Como emperadores, Bostich y Fussible,  contemplan su obra a través de la Orquesta, mientras los más jóvenes abandonan las plateas imaginarias. Una enervante e incisiva nota de aire enciende el interés y los beats, lo electrónico parecen ser lo único que permea los cuerpos, los viola y los mueve, lo natural parece no susurrarles ningún secreto.

La magia se desvanece en el urbanismo, e indigentes danzan entre muertos que olvidaron la magia de la sinfonía.

¿Hacia dónde nos está llevando la industria? Pensemos en los acontecido en semanas pasadas cuando se canceló el Hell & Heaven ¿Qué aromas traen los sonidos que escuchamos? ¿De qué nos estamos olvidando? Y no es que exorcicemos el amor a lo electrónico, ni hacia ningún género musical, sino nuestra poca apertura a propuestas distintas, a lo clásico: al origen.

 Un momento de Ensayo: Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México y Nortec

Nortec Colective + Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México

Ahora es el turno de recordar esos momentos a través de imágenes, aquí nuestra galería de fotos donde captamos esos sonidos en instantes visuales…

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