Nrmal 2016: Nostalgia y Energía en el Segundo Día

Battles

Fotos: Michell Alegría
Texto: Fernando Contreras

Para el segundo día en el festival Nrmal, el acceso fue un poco diferente; menos tráfico para llegar al Deportivo Lomas Altas, mayor seguridad en la entrada al revisarnos y por supuesto demasiados asistentes más que el día anterior. Slowdive tuvo que ver en esto último, obviamente.

El calor se prestó adecuadamente para la música de Ela Minus, Grenda, The Body, así como la de Gnučči en la carpa, la cual adoptó un número considerable de seguidores mexicanos. Desde Guadalajara, Baltazar fueron los siguientes y le abrieron el paso al debut en México de Jenny Hval, quien se armó un loquísimo performance para presentar su álbum Apocalypse, Girl (2015) incluyendo una pelota, vestuario de plástico, una peluca y sangre falsa para terminar.

El primero en congregar a un número considerable de asistentes fue Jaakko Eino Kalevi; el músico finlandés llegó para tocar en vivo su homónimo del 2015 y así juntar en su set diversas formas de baile y nostalgia acompañadas de una voz femenina y saxofón. Concluyamos que fue una de las mejores presentaciones en el festival sin necesidad de ser tan compleja, perfecta para el atardecer.

Ya entrada la noche, fuimos testigos de un show sorpresivo que a muchos les voló la cabeza, menos a mí. Mitú desde Colombia brindaron un set larguísimo de música electrónica que ellos denominan como techno de la selva. Julian SalazarFranklin Tejedor se armaron una producción en vivo respetable, pero sí, escuchar lo mismo por más de una hora llega a ser tedioso y más cuando falta lo más esperado del día.

Vi un cacho del set de Fatima Al Qadiri y creo que fue la única en donde muchos detestaron el horario de su presentación, ya que, por lo menos a mí, me hubiera gustado verla por completo. Fue entonces que nos fuimos a ver el regreso de Battles; desde Brooklyn, Dave Konopka, Ian Williams y el aguerrido John Stanier ofrecieron un set de pocas piezas de larga duración para ir preparándonos de distorsiones instrumentales que sólo su rareza nos pudo dar.

Casi para terminar, disfrutamos de lo más grande que pudo traer Nrmal en años, el mejor regreso del 2015 a los escenarios, una banda que dejó un legado importantísimo en la música alternativa durante las últimas dos décadas. Con un poco de retraso, la agrupación inglesa de shoegaze, integrada por Nick ChaplinRachel GoswellNeil HalsteadChristian SavillSimon Scott, nos dio un bofetada de más de una hora conteniendo lo más destacado que tienen en su repertorio. Alzando al Souvlaki, claramente.

El sonido fue malo; bajo y sin agresión, lo cual no podemos dejar atrás si el objetivo del shoegaze es destrozarnos los tímpanos. De cualquier forma, nuestra atención se dirigió a la gran ejecución que destacamos de cada uno de los Slowdive; Rachel mostró respeto, liderazgo y se mantuvo en su posición mientras las guitarras principales hacían lo suyo en cada uno de los temas.

Definitivamente, la década del desprendimiento musical y de la moda, de cuando su punto máximo deslumbró en la industria underground, no se han mantenido con lo que vimos ahora. A menos que nos detengamos a lo que hizo Neil; otra mente destacada de Slowdive que defiende lo que la banda dejó como estandarte en el género. En el escenario lo vimos sin sentimentalismo, mirando al piso, desgarrando su guitarra como sólo él sabe y su imagen tal cual como lo conocimos.

Para no seguir desglozando lo que hizo Slowdive en el escenario de Nrmal, puedo decir que es difícil calificar lo que lograron hacernos sentir, no pudo ser perfecto pero tampoco fue algo equis. Lograron mantener la atención de todos los asistentes, demás talento que pidió verlos de cerca, toda la producción observando desde adelante y atrás, en fin, los únicos apáticos fueron algunos fotógrafos que no pudieron pasar.

Después de escuchar, “When The Sun Hits”, “Alison”, “Machine Gun”, “Catch The Breeze” y ¿Por qué no?, un cover a “Golden Hair”, lo único que puedo decir es que Nrmal fue de lo más grande que he vivido, no sé si puedo valorarlo como muchos lo hacen, por que no tengo algún festival favorito y no quiero tenerlo. Tampoco está padre que digan que no es un festival como cualquier otro, por que en realidad sí lo es, pero destaquemos lo que sentimos en esta última edición, Nrmal pudo echar a volar mentes por todos lados.

Al final me gustó mi primera vez en en este festival, sólo que para la otra, a ver si nos dan algo de comer… a nosotros… ya saben.

¡Ah sí!, también estuvo Acid Mothers Temple, pero, ¿Qué necesidad?, ya habíamos visto a Slowdive. Están padres las fotos que les tomaron pero pues ya, para la otra será.

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