Paulina Fuentes: un Dragón en la batalla musical

Reseña por: @GabaMaiden

Suaves voces femeninas, llenas de poder, de historias de batallas entre amantes, bajo sábanas, bajo el sol, sobre tacones y entre cazadores y destinos varios.

Cadencia, suspiros, un oleaje constante entre muslos, caderas y faldas: todo ello puro convencionalismo con toques de verdad y de matices que guarda cada fémina en su memoria. Para comenzar esta nota, daremos pistas tanto de la historia de las mujeres en la música en nuestro país, así como el nexo de éste con el jazz, a manera de anecdotario y de contar  con una idea poco más clara de estas dos visiones y de cómo se han ido escribiendo, influenciando maneras de hacer música y de crear historias, luchas y más que modas, tangentes para las nuevas generaciones de artistas, donde mujeres y no sólo los hombres toman la batuta.

En este breviario recordamos la imagen del zarpaje de las mujeres hacia puertos sonoros en México. Una de las primeras bandas de rock con chavas,  fueron Las Mary Jets, pioneras en el género en nuestro país y activas de 1956 a 1961. Martha Agüeros –voz y percusiones-, en aquel entonces, fue quien formó la banda y quien a su vez formó parte de otra banda de chicas, que ha sido menos mencionada, pero tampoco menos meritoria, “Las 4 y T”, cuatro Yolandas y una “Tita”, a manera de diminutivo de Martitha, quien fuera  baterista de esa agrupación en 1955. “Ensayábamos mucho, tocábamos poco”, menciona Teresa Estrada en su libro “Sirenas al ataque, historia de las mujeres rockeras mexicanas”, quien a su vez formó parte de este movimiento femenino dentro de la música nacional con un colectivo de artistas independientes llamadas “Mujeres en fuga” de corte experimental.

Hablamos ya de los años ochenta, donde la imagen de la mujer se alzó ante los estereotipos al performancear sus propuestas musicales, manera de pensar y de vestir, sin que ello significase un cambio radical en cómo eran vistas por los medios de comunicación, las disqueras y el público. Previo a ello, existieron voces como la de Kenny -actualmente “Kenny y los Eléctricos”-,  con ese toque de rebeldía influenciado por vedettes como Gloría Ríos , quien en los años 50 inmersionó en el rock y reconocida por interpretar la famosa rola de Bill Halley, Rock around the clock.

El metal fue un género en el que no se recibió, ni se vio bien la participación de las chicas al relacionarse con la extrema violencia y con una imagen poco allegada  al gusto de los tipos conservadores de aquel entonces. Sin embargo, a consecuencia del boom de “Rock en tu idioma”, los foros culturales ofrecieron un espacio ideal  y esos hoyos funkie donde había más apertura y que al correr del tiempo hicieron una canchita muy buena para que rockeras como Cecilia Toussaint presentaran su propuesta musical en vivo. Aquí hacemos una pausa importante para dar entrada a un género del que nada hemos mencionado en esta nota: el jazz. No hay mejor preámbulo que mencionar a Cecilia Toussaint, ya que su familia, integrada entre sus hermanos por músicos, dio ese plus al género no sólo entre matices rockerosos, sino dentro del jazz mismo. En especial, Eugenio Toussaint -su hermano mayor-, ha sido uno de los precursores más importantes, tanto en sus inicios como músico a través del rock y especialmente en el jazz, del que dio gran pauta muy chavo con su banda “Sacbé”.

Regresando un poco a nuestra cronología de las mujeres en la música, a pesar de ser vistas como el “mal bicho”, Margarita Saavedra de la banda “Alquimia”, se destacó en el rock y en la electrónica, mientras Brenda Marín y Marcela González inmersionaron en el heavy metal. Al igual que Tere Estrada y Nina Galindo dejaron huella en el blues, Cecilia Toussaint lo dejó en el rock. Después de esta necesaria anécdota del paso de las mujeres en la música en México, es que les presentamos a Paulina Fuentes, quien es una jazzista contemporánea  y una joven promesa del jazz nacional.

Con una mezcla de pop con jazz, Fuentes es una de nuestras mujeres que inmersionan en la música mexicana, una cantante y compositora de formación musical temprana que ha crecido entre México y Nueva York. Paulina bajo el brazo, tras varias horas de trabajo y de composición, nos trae su nuevo material discográfico llamado “Dragón”, el cual ha sido supervisado por uno por una de las mujeres más representativas en la música y en el género jazzoso, Iraida Noriega, ello a manera de productora, colaboradora, amiga y maestra de Fuentes.

Cabe decir que Paulina Fuentes obtuvo en 2012 la beca Jóvenes Creadores-Composición del FONCA, uno de los logros que la han hecho salir a la luz en el ambiente del jazz y pop independiente mexicano, captando el ojo de artistas como Hebe Rossell, Carla Morrison, Juan Manuel Torreblanca, Akil Amar, Iraida Noriega, Mitsuo Yoshiki y Mood Fu, ahora amigos y colaboradores profesionales. Con la gire en puerta por Europa este 2014 por parte de esta jazzera mexicana,  les damos una probada de su nuevo material discográfico, no sin antes recordarles que las mujeres en nuestro país han caminado por diferentes veredas musicales: el rock, el jazz, el blues, el bolero, la electrónica, por mencionar algunos.

Deseemos que más  propuestas musicales e innovadoras en composición, arreglos, voz, surjan con toque y escencia femenina, para seguir tejiendo historias y recolectando fans. VAGABUNDOS MX, disfruten de la voz y creatividad de Paulina Fuentes:

Y no se pierdan la oportunidad de seguir escuchándola en :

BANDCAMP: http://paulinafuentes.bandcamp.com

SOUNDCLOUD: http://soundcloud.com/paulinafuentes

FACEBOOK: https://www.facebook.com/paulinafuentesoficial

SITIO WEB: http://paulinafuentes.mx

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