Peter Hook & The Light encendiendo al público de El Plaza Condesa

Texto: Ileana Valenzuela

Eran más de las 20:30 horas y el público estaba ansioso por ver al inigualable Peter Hook & The Light en El Plaza Condesa, chiflando, aplaudiendo y preparándose con unos cuantos vasos de cerveza para deleitarse con sus sonidos reveladores y melancólicos, esperando que la primera melodía que se escuchara fuera una de aquella banda que algún día nos hizo estremecer con sus trágicas y dolorosas letras y su escandaloso bajo que la caracteriza como una de las más relevantes en la escena del post punk, Joy Division.

Las luces se apagaron, en el escenario resaltaban los instrumentos encendidos por una fosforescente luz violeta; de pronto, la música de fondo se detuvo y se encendió una luz amarillenta y ahí estaba, con unos años encima, años de logros y éxito, cabello blanco y una playera de la selección mexicana, el grandioso bajista de Manchester, acompañado de su hijo Jack Bates y la experiencia de The Light de más de cuarenta años en la escena musical. El veterano músico dio inicio a tan esperado espectáculo con un tributo que no podía faltar hacia una estrella ya fallecida y admirada por él, Ian Curtis, con “Atmosphere”.

La emoción de la gente no cabía en tan pequeño pero acogedor lugar, inicio con las canciones del grupo Joy Division,  interpretaron algunos como “Trasmission”, “Isolation”, “She Lost Control”, “Love Will Tear Us Apart” y cerró el tributo con “Shadowplay”, las cuales hicieron gritar al público de emoción y corear cada una de las letras, encendiendo estos temas con los sonidos oscuros y emocionantes de su bajo, la voz grave de Peter le daba un toque especial a las melodías que hacía que se te enchinara la piel por completo.

Después siguió con algunas canciones que interpretó con la banda New Order, combinando los sonidos del bajo con la guitarra y con percusiones electrónicas. Temas como “Blue Monday”, “True Faith” y “Age Of Consent”, no pudieron faltar en el escenario. Con un poco de problemas técnicos, se le veía quejándose por los volúmenes de los instrumentos con el equipo técnico pero, a pesar de todo, el espectáculo resultó increíble.

Por último, interpretaron los temas de la banda que lo acompaña actualmente y para finalizar el concierto, las ovaciones no paraban, como cada vez que pone un pie en el país, Hook fue recibido y despedido como se merece, como un gran músico en la escena del rock al lado de su primogénito, quien ahora lo acompaña en cada gira y dice estar orgulloso de formar parte de la historia del rock.

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