Pulso GNP, contrastes y mucho calor

Fotos y Texto: Alegre

El fin de semana pasado se llevó a cabo la segunda edición del festival Pulso GNP, en la ciudad de Querétaro. Celebrado en la zona del Antiguo Aeropuerto de Querétaro que actualmente es cede de un campus de la Universidad Autónoma de Querétaro.

Como primer punto, y hay que decirlo, el acceso a esta parte de la ciudad es bastante complicado. Teniendo solo una entrada desde el centro de la ciudad, en un tramo de tan solo 3 kilómetros, las filas de autos que se dirigían al festival parecía interminable, haciendo casi 2 horas en ese pequeño tramo para llegar al festival. Creo que de eso no se puede culpar al festival, pero hay que decirlo, por la ubicación y el calor que hacía, era incluso difícil imaginar llegar a pie al festival sin llegar prácticamente agotados.

Una vez en el punto, nos dimos cuenta que el primer estacionamiento oficial disponible estaba a tan solo 6 kilómetros de la entrada del festival, esto junto a letreros que indicaban que no deberías dejar tu auto en la vía pública. Por supuesto el pensar en hacer el doble de recorrido que hiciste en casi 2 horas tanto de ida como de vuelta no era opción, y las filas de autos en las inmediaciones de la avenida se dejaron notar.

Con un calor bastante considerable y en una zona que bien podría pasar como todo un auténtico desierto, debido principalmente a la gran cantidad de tierra, nos dispusimos a ingresar al festival. A diferencia de lo que vivimos para llegar en automóvil, esta vez la entrada al festival lucía bastante despejada, por lo que el ingreso fue bastante rápido y sencillo, sin embargo, nos perdimos actos como Los Blenders, La TomaIzal, sí todo culpa de una mala planeación por parte nuestra, por lo que repito, si tienes planeado ir a este festival o algún otro evento en este lugar, llega con suficiente anticipación.

La distribución de los escenarios fue bastante peculiar; por cierto entiendo que una marca haga un esfuerzo por patrocinar y poner el nombre de su marca en los escenarios, pero en verdad ¿es necesario elegir nombres tan largos?

Bueno regresando a la disposición de los escenarios, esta vez contamos con una disposición bastante interesante, dos escenarios principales (Vivir es Increíble y Casa Bacardí) en los extremos del festival, mientras que en el centro y de espaldas uno a otro los escenarios Centro y Pulso, así mientras uno de los escenarios principales tenía acto, el escenario central que quedaba a espaldas de ese principal, también tenía un acto, por lo que siempre dos escenarios estaban activos prácticamente al mismo tiempo. Bastante interesante, aún así sigo prefiriendo la idea de tener los escenarios principales juntos y carpas separadas.

Little Jesus

Little Jesus

Ya adentrándonos a lo que es la música, la primer oleada de bandas fueron algo muy particular, Little JesusSiddharta Camilo VII, todos intercalándose entre los escenarios principales, es bien sabido que estás bandas suelen compartir fans, por lo que a más de uno significó un reto ir de un lado para otro para ver a estas tres bandas. Little Jesus, los primeros en tomar escena, nos ofrecieron un show en donde nos presentaron principalmente canciones más recientes, dando como resultado un show un poco más melancólico y menos energético al que nos tienen acostumbrados, esto junto al hecho de que Santiago Casillas, vocalista de la banda, se encontraba enfermo, dio como resultado un show que a mi gusto quedó a deber. Por su parte tanto Siddharta como Camilo VII se vieron mucho más sólidos sobre el escenario, siendo este último el que a mi parecer está en mucho mejor momento y con una mayor madurez. Por cierto tampoco podemos dejar de mencionar a Centavrvs que su combinación géneros, sí que le cayeron bien al calor del festival.

Ahora tocaría el turno de Rhye y de Rock En Tu Idioma Sinfónico Vol. 2, el primero, proyecto musical canadiense, nos puso a mover la cabeza con su estilo tranquilo, siendo este su cuarto año consecutivo visitando el país, el proyecto sabe cómo ganarse al público mexicano, y esta vez no defraudó. Esto mientras que en el escenario principal, se presentaban el ensamble de música sinfónica y diferentes músicos que formaron parte del despegue del rock en español en la década de los 90. Debo aceptarlo, al principio la idea de tener a figuras del rock en español, cantando éxitos de hace dos decadas junto a una orquesta sinfónica no me emocionaba demasiado, pero debo decir que la experiencia es única. Si bien la orquesta sinfónica no toma un papel realmente muy protagonista, los arreglos que algunas canciones tienen suenan increíbles, esto junto a rolas que sí o sí te sabes, hacen que el concierto se convierta en una especie de karaoke masivo.

Rhye

Por cierto uno de los wins del festival es que mientras que en un escenario principal se estaba presentando una banda, en el otro se proyectaba tanto la imagen como el video, por lo que en realidad podías ver a gente que ya esperaba a Wolfmother cantando a todo pulmón el cierre de Rock En Tu Idioma Sinfónico Vol. 2.

Para cuando salieron los australianos de Wolfmother, la cosa realmente se descontroló, con un inicio tremendo con rolones del tamaño de “Victorious”, “White Unicorn” y la memorable “Woman”, hacía que tanto público como banda se volvieran cada uno un show aparte. Es increíble la energía que los australianos proyectan sobre el escenario con un Andrew Stockdale que se ve que disfruta lo que hace sobre el escenario y que se supo ganar al púbico al grito de “¡Chichis Pa’La Banda!”.

Wolfmother

Siguiendo con los actos está vez tocó el turno de la chilena y siempre polémica Mon Laferte y el poderío inglés de White Lies. Siento defraudar a los fans de Mon, pero es que el amor y la entrega que demostraron los ingleses hizo que no pudiera ir a ver a la cantautora, en una actuación en la que la polémica estuvo por parte del público que al grito de “¡Interpol, Interpol!”, lograron sacar de quicio por unos momentos a Mon Laferte. Regresando al tema de White Lies, la banda inglesa se mostró muy feliz en esta participación en el festival, nos dieron una versión muchísimo muy sintetizada de lo que nos ofrecieron en la CDMX días antes, pero que el factor nostalgia al ser su último día en nuestro país influyó para hacer de esta una noche muy especial.

 Para el cierre de la noche llegaban los pesos pesados, Caifanes, una banda más que querida y en la que noté a un Saúl Hernández mucho más suelto y feliz que en otras ocasiones, y es que después de una gira del reencuentro por fin la banda se encuentra en planes de sacar música nueva, siendo “Heridos” el primer tema que se desprende de lo nuevo de la banda. Esta vez también con un show un poco más corto de lo habitual, la gente no dejó de corear todos lo éxitos de la banda, siendo uno de mis momentos favoritos de todo el festival cuando Saúl se alía con el público para cantar “Dioses Ocultos”, sí, no es la primera vez que lo hace, pero vaya ambiente que logra Caifanes con esa canción.

Caifanes

Tras terminar la participación de Caifanes, tocó el turno de posiblemente una de las bandas que más quiere a nuestro país y que su base de fans le demuestran ese amor recíproco. Estamos hablando de Interpol, tras un par de presentaciones el año pasado en la CDMX para presentar su último disco “Marauder” mismo que anunciaron en este país ese mismo año, ahora regresaron para mostrarnos un poco de “Fine Mess” un EP que fue presentado también unos días antes, igualmente en la CDMX. Esta vez no sabía realmente que esperar de Interpol, sí, sabíamos que habría canciones de su EP, pero no realmente qué otras canciones conformarían su setlist y por supuesto no decepcionó. Con tan solo una hora de presentación, la banda nos presentó al menos una canción de casi todos sus álbumes, tan solo dejando fuera a su álbum homonimo, tirando éxitos como “C’Mere”“Evil”“Slow Hands”, pero también tocando algo para los más fans como “Public Pervert” o “Roland”, esta última siendo la última canción de manera improvisada, ya que al parecer a Paul Banks y compañía se les terminó el tiempo, “Mi tiempo ha terminado” dijo Paul a los asistentes para después abandonar el escenario, en una de las despedidas más frías que he recordado de la banda.

Para finalizar la noche, contamos con la garantía de Los Auténticos Decadentes. Solo una banda como esta sabe cómo poner ambiente a un festival que lucía cansado con tan solo minutos sobre el escenario. Fue toda una avalancha de éxitos que puso a bailar y cantar a cada uno de los asistenes. Aunque igual que con la banda anterior, su presentación al final se sintió algo corta, y es que en general las bandas tan solo tuvieron una hora de presentación por lo que a veces se sintió como un vacío cada que terminaba una banda y no había el famoso encore.

Auténticos Decadentes

Ya para finalizar tuvimos la participación de Mi Banda El Mexicano, aquí debo hacer otro paréntesis, y es que aunque mucha gente, incluyéndome, puede no ser tan fan de este tipo de adiciones para cerrar festivales en México, debo  admitir que este tipo de banda está ahí por algo, y es que me pasó con Intocable en el Vive Latino y esta ocasión, que los cierres con esta banda son bastante emocionantes, viendo como incluso la gente que se dedicaba a dar los reembolsos en las pulseras bailaba y cantaba. Sin duda, este tipo de adiciones le dan una identidad única a los festivales mexicanos, algo que sin duda se puede ir expandiendo, dándole más proyección a este tipo de bandas de manera internacional, tal y como pasó con Los Tigres del Norte y su presentación en Coachella.

Así fue como terminó la segunda edición del Pulso GNP, un festival que si bien no alcanza a ser perfecto, sin duda es una grandiosa opción para vivir un festival fuera de las tres ciudades con más festivales, siendo un festival que solo promete mejorar año con año, quedamos a la expectativa de lo que el siguiente año nos puede ofrecer.

Little Jesus

Siddharta

Centavrvs

Camilo VII

Rock En Tu Idioma Sinfónico Vol 2.

Wolfmother

White Lies

Caifanes

Los Auténticos Decadentes


Mi Banda El Mexicano

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