Reseña de la Feria de Libro Infantil FILIJ 33

Texto: Arcano

Foto: Alegre

Quien dice que en México no hay ganas de leer. Las hay, obvio, no andamos en las calles gritando a los cuatro vientos, leo, leo, pero si hay entusiasmo; prueba de ello fue la muchedumbre que abarroto cada centímetro cuadrado en el CENART.

No hay eventos perfectos. Por eso buscando la máxima objetividad dividiremos esta reseña en dos partes: los contras, que no fueron más que detallitos, y los pros, los cuales forjaron una de las mejores ferias de los últimos años.

La seguridad: no se ustedes, pero a mi me hubiera dado pavor soltar a mi hijo en semejante concurrencia, no había adecuados controles en la salidas del evento. Tampoco encontré puntos de encuentro, menos servicios médicos definidos. Recuerden son niños, cualquier cosa puede pasar.

Si le agregamos que estuvieron duro y dale al megáfono todo el día, buscando las personitas fulanitas de tal. Pues no, creo que ni ellos esperaban tanta afluencia.

La comida: la gente no lee y van las ferias a buscar gangas y nos quieren vender un refresco como si estuviéramos cautivos en el foro sol, y gracioso mas, cuando puedes salir a la calle y consumir unos deliciosos tacos campechanos de muerte lenta.

Los conciertos: pues tuvieron su subes y bajas, como que no les dieron el valor preciso, parecía que los tenían nada mas para amenizar la tarde, y fuera de ciertas fallas técnicas, las presentaciones fueron un rotundo éxito.

Fuera de ahí todo estuvo bien bonito.

La estructura: es impresionante como este año se tomaron con mucha seriedad la ejecución de los stands, los cuales no solo era un aburridos aparadores, muchos de ellos eran prácticamente tiendas nómadas de libros infantiles, hasta los mas humildes tenia su toque de imaginación.

Agradecemos que hayan explotado todos los espacios disponibles a cielo raso. Esto no solo le confirió volumen, también le regalo un simpático sentido de majestad a la FILIJ 33. Tampoco pasar por alto, la carpa, la gran carpa que dio cobijo a las editoriales independientes.

La organización: mas personas que nunca procuraron que la FILIJ 33 se llevara a acabo en completa armonía, las editoriales aprovecharon creativa-mente los espacios disponibles, pensando siempre en los más pequeños.

El ambiente: se nota cuando alguien esta en un lugar a la fuerza, y los bebes son los primeros en hacerlo notar, este no fue el caso. Muchos chicos disfrutando entre risas, juegos constantes; y lo más importante, desarrollando y acrecentando su interés en los libros.

El concepto: si alguien puede decirme quien fue el ilustrador de la FILIJ 33, se los estaré muy agradecido. Y no solo para uno o dos señalamientos por ahí, fue una idea divertida que inundo con su gracia todos los rincones del lugar.

La página web del evento estaba mejor realizada que la del año pasado, amalgamaba a la perfección la idea principal: una feria de libros infantiles. Hasta las diferentes editoriales, nacionales y extranjeras, burdas o solemnes se fundieron en la idea.

Conclusión: Ya no alcance a conseguir un itinerario. Eran hermosos, prácticamente volaron ¿quien me regala uno? y ¿Estarán buscando ya un ingeniero en logística para el próximo año?

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