Reseña de Tool en el Palacio de los Deportes

Reseña: @Futuroll

Las largas y los diferentes tipos de espera que tuvimos por ver a Tool por primera vez, al fin llegaron a nuestros ojos y nuestros oídos. Será la primera vez que llegan a la Ciudad de México, pero no a nuestro país; al igual que otras bandas de culto, Tool ofreció un show que pasó sin pena ni gloria en la ciudad de Tijuana allá por el año 1992. Podrían decir que eso no cuenta y puede ser que sí, de todas formas las paradas en este año a tierras mexicanas pasarán a la historia; una en la Ciudad de México, otra en el Festival Cumbre Tajín y una última que sería en Guadalajara, ahora cancelado.

Tal vez la presentación de Maynard James Keenan y compañía en el Festival Cumbre Tajín, sea la más emotiva o importante, pero la del Palacio de los Deportes fue histórica e irrepetible. Muchos hablan de ser incomparable un concierto de Tool con cualquier otro sin importar el gusto por otra banda, tal vez sea la perfección con la que ejecutan cada instrumento y su entrelace para lograr algo único.

También se dice que el público mexicano es el más eufórico de todo el mundo, o al menos eso nos lo hacen creer muchas bandas; sumándole a esto los años de espera, la majestuosidad de la banda y lo entregados que son los fans de Tool, podemos decir que el concierto estuvo lleno de energía y potencia desde las dos partes del escenario. Observamos demasiadas playeras con el logo clásico de la banda, gorras, sudaderas y todo el look que caracteriza a estos seguidores fieles a los originarios de Los Ángeles, California.

Después de ver tremendo escenario, se empezaba escuchar “Hooker With A Penis” y todo el poder no paró desde el inicio hasta lo último, como si el fin del mundo estuviera cerca. Siguió el tema más alargado de la noche, “Vicarious”, siguiendo “Schism” y “Pushit” que se escuchaba con alteraciones en la voz de Maynard, que hacía que fuera un momento algo fuera de nuestra realidad. A pesar de tener todo el Palacio de los Deportes lleno y abarrotado, no hubo un desmane tal cual como vemos en conciertos de este tipo de bandas, así con todo, pasó a ser perfecto.

Si asistieron y tenían pensado escuchar lo mejor de todo su repertorio, pues tal vez no fue lo que esperaban. El extracto que ejecutaron los Tool fue corto y demasiado intenso, suficiente para dejar satisfecho a cualquiera dándose el lujo de no interpretar lo que todos en su momento conocen.

Pasando “Intension” y “Lateralus”,  pasamos a un esperado intermedio de 12 minutos que terminó con la salida de Kim Crimson, bueno, de un cover en la batería por parte de Danny Carey; un gigante de las percusiones que brilló como ninguno en esta noche, un semi protagonista que demostró su dominio en esta parte de la agrupación.  De regreso a la lista, vibró la pista después de escuchar el inicio de “Jumbi” con una bomba de gritos que siguieron y siguieron también al pasar “Forty Six & 2”.

Demasiado agradecimiento por parte de Maynard después de casi no dirigirse al público y así, con la posibilidad de verlos de nuevo, se dirigieron a “Ænema” entre rayos láser que llegó al clímax de la noche mostrando un solo grito entre Maynard y los presentes. De esta manera terminó Tool, con “Stinkfist” anunciando el fin de una noche que dejó a todos con el cerebro a terminar de desarrollarse.

Independientemente la historia que todo fan debe construir en las animaciones de la pantalla escalonada del escenario, el video que todos hemos visto en la última canción o las criaturas anormales y sensoriales que vimos o hasta los diferentes puntos de vista de cada uno; podemos decir que este concierto no fue para México, fue para todos los que estuvieron ahí; una historia que no se repetirá jamás y que terminó con un “Muchas Gracias, Tool Los Ama”. Sí, la espera fue larga, pero absolutamente valió la pena.

Últimas


SÍGUENOS EN...



FACEBOOK



TWITTER



INSTAGRAM