Reseña: Soulfly en el SALA

Fotos y Texto: Rodrigo Puente

La noche del domingo la mayoría de la ciudad se disponía a descansar mientras algunos nos estábamos preparando para recibir al gran Max Cavalera con Soulfly en el SALA. La noche pintaba para ser una gran noche de metal al ritmo de esta gran banda. Todo comenzó con un poco de metal nacional; la banda que comenzó con las actividades del día domingo fue Mikankh, una banda que pasó sin pena ni gloria sobre el escenario. A pesar de traer un buen sonido, resultaba un poco monótono su set list y al final esto le restó fuerza a su conexión con el público. El momento más sobresaliente de esta banda fue su cover de “(sic)” a Slipknot.

La siguiente banda en subir al escenario fue Evil Entourage, oriundos de Tampico. Esta agrupación lleva tocando desde el 2004, la cual nos regalo un breve pero muy poderoso set list. Apenas con cinco canciones, nos demostraron de lo que son capaces, generando al ritmo de su música los primeros mosh pits del lugar. Sin duda hubiera cautivado más al público un set más grande, esperemos pronto verlos en presentaciones más duraderas.

Daban las 9:00 de la noche y el humo comenzó a llenar el SALA, anunciando la llegada de Massimiliano Antonio Cavalera y compañía. Los primeros acordes de “Prophecy” sonaron y la locura se desató en el nuevo recinto de la ciudad. Sin dejar respirar a la gente, Soulfly toco “Back To The Primitive” y el primer cover de la legendaria banda Sepultura, “Refuse/Resist”. Acompañado por su hijo Igor Jr. y Marc Rizzo, la banda demostró su largo recorrido en el metal, dándonos un concierto que nos mantuvo con la adrenalina de principio a fin.

Canciones como “Babylon”, “Tribe”, “Arise / Dead Embryonic Cells” (cover de Sepultura), hicieron que todos los presentes movieran su cabezas al ritmo del metal.

Para finalizar este gran concierto, Max Cavalera y compañía tocaron los riffs de la legendaria canción “Roots Bloody Roots”, uno de los momentos más emocionantes y nostálgicos de la noche. Inmediatamente después, Max pidió a todos los presentes que brincaran, entonando “Jumpdafuckup / Eye For An Eye” y dando por concluida la noche.

Es cierto que Max Cavalera no tiene la voz, ni la energía que logró caracterizarlo a lo largo de su carrera, pero sin duda alguna el concierto fue un viaje a lo largo de la carrera de este prolífico músico. Se agradece que a su 45 años éste siga creando y vaya aumentando su experiencia en la escena metalera, dejando un legado enorme dentro de la escena musical. Máximo respeto señor Cavalera, que el metal se rinde a sus pies.

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