Momo de Michael Ende

Twitter: Arcano

Existen en nuestra cultura gran cantidad de títulos que solo aportan una lección sombría sobre la humanidad por medio de una “critica mordaz”. Una justificación para considerar al arte literario como un medio de liberación de los demonios internos, algo alejado de la  verdadera realidad creadora.

Uno de los mas hermosos ejemplos de los contrario, es un pequeño libro de bolsillos que tardo mas de 6 años en realizarse y que tiene poco de haber cumplido 40 años de existencia, un libro que nos demuestra que la literatura infantil es todo menos un genero menor, y mas de la mano de un genio  como Michael Ende.

Momo es una niña con una de las habilidades más poderosas de la historia de la literatura; sabe escuchar a las demás personas. Lo hace tan bien que resuelve la vida de quien habla con ella, y les restaura toda su alegría,  y junto a sus amigos, Gigi y Beppo, viven creando los más asombrosos mundos imaginarios, hasta el fatidico día que llegan los hombres grises.

Los hombres grises convencen a todos para ahorrar su tiempo en el banco del tiempo, nadie sabe para que lo quieren o lo que hacen el, pero algo queda claro, ya nadie tiene tiempo para vivir, y la pequeña momo, con la cual las personas necesitan compartir  mucho de su tiempo, se torna en la principal amenaza para sus planes.

Esta es una historia de valoriza el elemento más escaso de la sociedad actual: ¿Qué hacemos con  nuestro tiempo?. Con un titulo inocente Momo es considerada como una obra maestra  de la literatura moderna. Encubierto en un primer capitulo mágico e inspirador, el autor nos van ingresando en una historia cada vez mas crítica, que sin perder su magia, nos genera momentos de verdadera tristeza como de asombro.

Es importante destacar que leer a este autor significa liberarse de cualquier intención de buscarle una lógica al entorno de la historia, a Michael Ende solo le interesaba maravillar a los lectores y por medio de esto, trasmitir sus mensajes, los cuales nunca fueron triviales.

De este modo se recomienda; leer este titulo como un descanso de la vida cotidiana, con la plena intención de querer despertar una fantasía muy profunda que alguna vez maravillo nuestra infancia.  Aunque su lectura tiene una advertencia; no  suele gustarle aquellos que ya perdieron toda esperanza del mundo donde viven.