The Darkness: Glamour y Grandes Riffs en El Plaza Condesa

Texto: Fernando Contreras
Fotos: Oscar Villanueva / OCESA

Sin abrirle a nadie y después de muchos años, por fin vimos el hard rock y el glam metal puro de The Darkness en la Ciudad de México en manos y voces del gran personaje Justin Hawkins, además de Frankie PoullainDan Hawkins y Rufus Tiger Taylor. Un show que supera por mucho a las grandes bandas que lideran el género al rededor del mundo.

Así como no fueron teloneros de nadie, la agrupación del Reino Unido tampoco sufrió este proceso, así que directo nos fuimos a la presentación de su nueva producción Last Of Our Kind en El Plaza con un intro de una canción completa de Thin Lizzy“The Boys Are Back In Town”.

Lo que parecía un completo concierto de rock influenciado por las grandes figuras que dominan el reino de los grandes peinados y el maquillaje, considerando que The Darkness son los últimos de su tipo, nos adentramos en un show lleno de grandes riffs, excelentes falsetes encabezados por Justin Hawkins y por supuesto los grandes éxitos que han logrado contraponer con su one hit del 2003.

Ya en el escenario y con grandes atuendos muy bien diseñados, dieron inicio con el mejor tema de su nueva placa, “Barbarian”, seguida de un boom de energía con el recuerdo de su debut Permission To Land (2003) y los temas “Growing On Me”, “Black Shuck” y “Givin’ Up”.

Aparentando una gran recuperación por parte del Hawkins mayor, la evolución y formalidad de The Darkness en el escenario fue muy notoria comenzando con sus cortes de pelo y el tratamiento odontológico al que por fin se sometió Justin. Aunque nunca los había visto en vivo, su ejecución en los instrumentos la hicieron de manera impecable y la comedia que implementan en el set list fue de los más divertida y peculiar, ya que es muy bajo compararlos con esas bandas que sólo pretenden hacerse los graciosos.

Siguieron los actuales sencillos “Mudslide” y “Roaring Waters”, seguidas de la canción homónima a su segundo álbum, “One Way Ticket” y el siguiente sencillo que le pisó los talones a su tema más afamado, “Love Is Only A Feeling”. Aquí ya todo el mundo estaba muy extasiado, contemplando que había muchas figuras de las que nos podíamos reír dentro del público, así que más graciosa no podía resultar la noche.

Con el frontman casi desnudo y algunos regalos que les lanzaban desde la pista, el cuarteto casi terminaba con un nuevo tema que incluirán en su siguiente álbum, “Rack Of Glam”, además de “Friday Night”, “English Country Garden”, “Every Inch Of You”, “Get Your Hands Off My Woman” y “Stuck In A Rut”.

No todo había pasado tan lento, pero casi nadie podía esperar a lo que seguía; después de recibir decenas de plumillas por parte de los tres ejecutantes de cuerdas, por fin escuchamos “I Believe In A Thing Called Love”, obvio con los gritos de la audiencia escuchándose más fuerte que la música del escenario. Al final, la duda me invadió, ¿La banda no se emociona mucho al tocar este tema? o más bien, ¿Quedaron asombrados con la respuesta del público?

Para el encore, Justin cambió su atuendo por uno más fresco que terminó quitándose casi al empezar y escuchamos un clímax más del set con “Open Fire”, seguida de un cover de “Street Spirit (Fade Out)” a una banda que no tiene nada que ver. El final llegó con “Love On The Rocks With No Ice”.

Después del acto, quedé muy satisfecho con ver a una banda que no ha tenido tanto éxito por la no tan buena producción que han tenido sus álbumes, pero que deberíamos alzar tan sólo por haber tenido uno de los shows más divertidos, frescos y hasta cierto punto sobreactuados del año en nuestra ciudad. Después de todo, no somos tan exigentes.

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