URSS Bajo El Árbol 7

@Blackllulaby

(Intolerancia, 2013)

 Alguna vez en México hubo un fuerte obscurantismo hacia el rock; la gente veía “de mal forma” a los rockeros, la música se escondía para exaltarse, el álbum era una cosa que se movía en el mercado negro, al igual que otras sustancias, los conciertos en vivo eran casi nulos.

 Ahora, con la llegada del internet, la democratización de la música acarrea un lado positivo y un lado negativo. En una época donde el privilegio de la tecnología y la técnica (que no es lo mismo) están en cualquier actividad humana, las nuevas generaciones ven normal la inmediatez de escuchar un disco o una banda. Si la música ya es de por sí inmediata y precoz, el rock mexicano parece una fantasía, un espectro.

 Pero como ente siempre hay remanentes. Justo ahí se encuentra  7, LP debut de URSS Bajo El Árbol. Una banda mexicana que hace rock para demostrar su existencia en una época donde parece que las cosas se desmoronan. El septeto conformado por Alfredo Larrosa (bajo, Mini Moog), Cristóbal Martínez (batería), Exael Salcedo y Rogelio Gómez (guitarras), Jonathan Arellano (saxofón tenor y soprano) y Samuel Cervantes (voces) siguen la línea de un rock nacional congruente con su tiempo.

Ya en 2010 con su trabajo Lin3aS M3ntaL3S, URSS Bajo El Árbol se metió en la escena del rock mexicano con sus sonidos que van desde el jazz hasta el rock alternativo, pasando por el funk, el rock sicodélico y, por supuesto, el rock progresivo. En 7 su sonido se vuelve más sólido e incorporando más sonidos experimentales que evocan grupos clave de la década pasada. El grupo creado en 2009 nos muestra cómo el rock puede dejar de ser un tipo de malinchismo que, por el contrario, es arte que invita al espectador a ser parte de la atmósfera creada por la música y voz: he ahí el séptimo integrante.

 7 transporta al escucha a una atmósfera única convocando reminiscencias de hace 20, 30 y 40 años; sonidos del saxofón cobran vida y se unen con el “metrónomo artístico” de la batería evocando, necesariamente, al rock progresivo de los 60s y a Radiohead, además grupos clave de la escena mexicana como La Revolución De Emiliano Zapata y Santa Sabina. Pero seamos claros, 7, es resultado de un océano de influencias; un álbum con máscara de rock de rostros musicales diversos. Es un ir y venir bello entre la música, las letras y la atmósfera invocada.

 Producido por Jorge Aja, y bajo la ya legendaria etiqueta mexicana, Intolerancia, el álbum está completo en fondo y forma. Hoy en día los artistas no prestan atención en cómo viene presentada su obra: URSS Bajo El Árbol lo expresa. El artwork fue creado por Rolando Zatarra, fotógrafo radicado en Toluca, Edo. De México cuyo trabajo se encuentra en fotografiar la cultura nacional (en el sentido más amplio de la palabra, por supuesto).

 La música de 7 comienza con “El predicador”. Un saxofón, bajo y batería inauguran un regreso esperado y necesario llegando a un clímax sonoro en los últimos minutos. “Las aves sin alas” es el single ya lanzado al viento poco tiempo atrás. Una rola llena de riffs, ritmos y letras que incitan a repasar nuestro tiempo. “7”, canción que lleva el nombre de toda la obra, es una composición sencilla envuelta en la voz notable de Samuel. Una canción que no necesita demostrar nada: se crea un enlace con el auditorio.

 “Derrócrata” es una composición efímera que se diluye entre la guitarra y el saxofón; las percusiones y el bajo son una pizca de identidad armoniosa. “Los hijos de Dios” y “Dibújame y bórrame” son narraciones auditivas; letras y música que se identifican con la gente. “Fui expulsado del paraíso libertad”, declama Samuel en la primera; flujo de ondas sonoras, las dos canciones nadan en el rock progresivo. El epílogo “Cronos” es el eslabón entre la identidad del grupo con su auditorio. “Estoy nadando entre cadáveres de colores…” letras que reflejan un malestar contra los grupos de poder, quienes, según ellos, representan al pueblo. Un breve solo de viento y cuerda acompañan el himno del joven Cervantes, “tiempo vuelve a mí, vuelve a mí.”

 7 es un disco que, a diferencia de otras agrupaciones nacionales, trata de aprehender los rasgos sociales de México. Después de que en éste el rock nacional superara la crisis, hay que sumergirse de nuevo en las propuestas existentes. Seis personajes se encargan de realizar la música el séptimo puede ser tú, él, ella, las personas alrededor de ti. En un tiempo donde la música, y sobre todo el álbum (textura, imagen, contenido, o simplemente la música como tal), se ha ido devaluando, gracias a las imposiciones ideológicas de la industria cultural (Víctor Roura), URSS Bajo El Árbol intenta transformar aquello común en algo exuberante y significativo.

Últimas


SÍGUENOS EN...



FACEBOOK



TWITTER



INSTAGRAM