Weezer y la facilidad de hacer lo que les venga en gana

Por B7XO (@Btxo)

En la historia del pop (recuerden que TODO deriva del pop) hay covers impresionantes como el de Jimi Hendrix a All Along the Watchtower de Bob Dylan; Johnny Cash a Hurt de Nine Inch Nails; The Fugees a Killing Me Softly with His Song de Roberta Flack; y Red Hot Chili Peppers a Higher Ground de Stevie Wonder, entre muchos.

Pero lo que logró Weezer con Teal Album (2019) sobrepasa la intentona de cualquier otra banda.

Vámonos por partes.

1 Africa (Toto). Aparentemente es un símil del track original con las texturas que cobijan la base rítmica, no obstante, de pronto, tras el fraseo te descomponen el ritmo, hacen síncopa y la guitarra es una sierra de cadena que va seccionando las intenciones. El teclado original se sublima bajo una tendencia psicodélica que da paso en sus últimos compases a una orquestación más emparentada a un metal mentiroso que al soft rock de adulto contemporáneo que propiciaba Toto.

2 Everybody wants to rule the world (Tears for Fears). Sin complicaciones, Rivers Cuomo y sus cómplices la replicaron con una producción y una ejecución que la vuelven tan fina como una remasterización de la original. ¿Acaso se subieron un pedestal más arriba? No hay efectos, no hay mentiras, solamente vamos a tocar esta rola porque nos gusta y podemos mejorarla. Sólo porque podemos y porque, caray, ¡somos Weezer!

3 Sweet Dreams (Are Made of This) (Eurythmics). Muy lejos de lo que alguna vez quiso hacer Marilyn Manson, y le salió mal, Weezer replicó las bases y aplicó efectos en la voz y la guitarra para lograr un concepto que impacta directamente en tu estado de ánimo. Pasaron de la opacidad al brillo con la elegancia de quien sabe catar el aroma de un buen tinto sin perder potencia. Digna para un año nuevo en alguna terraza en Nueva York, champaña en mano.

4 Take on me (A-ha). Toma LA canción electro-pop de los ochentas, mézclala con un poco de rock, quítale la sobreproducción y tendrás un buen cover de Weezer. “Bájale a la fresés, Paul Waaktaar y aviéntale piquín a la esperanza, pero de todas formas te gano en la dulzura”, parecen decir los Weezer, quienes dotan al track del ingrediente New Wave que se le olvidó a A-ha. ¡Ajá! Imaginen un cover a Take on me fabricado por Psychedelic Furs, bueno, Weezer se les adelantó.

5 Happy Together (The Turtles). Lo que parece comenzar como el ruido de fondo de un comercial de automóviles se acomoda con la potencia del bajo que conduce hasta estallar en un chispazo orquestal que remasteriza el sonido monoaural de los sesentas. Nunca antes en la vida esta canción se había apreciado tan agresiva, como debe ser. No obstante, Weezer no suelta la tímbrica sesentera de amor y esperanza. Pero, al parecer, en el amor, la versión de Weezer no sugiere sino arrebata.

6 Paranoid (Black Sabbath). Por qué no, un efectito en la voz para potenciarla, pero en lo demás vámonos recio weyes porque hay que intervenir este icono y demostrarle a los Sabbath que esta joya es más que una rola salvafiestas. 3, 2, 1… ¡Arre! Un tiempo más arriba y la guitarra que se esparce y escupe como una ametralladora, sucia, puerca, ¡cerdísima! propinando golpes de ariete en los tímpanos. Casi como surfear en un mar de metal. Una excelente y tremenda versión para degustar el óxido y propiciar el headbanging.

7 Mr. Blue Sky (Electric Light Orchestra). ELO pareciera ser la banda más feliz del mundo, y el señor cielo azul es, quizás, una de las canciones más felices de la historia, no obstante la referencia, y Weezer repite y repite a su manera, incluso bajándola a términos muy McCartney, generando una intervención gloriosa que te hace relamerte los bigotes y buscar a tu chica para abrazarla y decirle te amo, ven, vamos a bailar.

8 No Scrubs (TLC). ¿TLC? ¿Neta? I mean, un golpazo, un cachetazo, un cruzado a la mandíbula y al cerebro de los amantes del guitarrazo. Pedazo de track más sexy. ¿Qué pasa con Weezer? ¿Hay límites? Aparentemente no. Una revisitación a una joya del R&B, con esos tamaños. Quizás el track que hace la diferencia en el disco. ¿Podemos ser más atrevidos? Claro, ¿por qué no? Oh, sí, el rock puede intervenir cualquier cosa, claro, aparentemente sólo si lo hace Weezer.

9 Billie Jean (Michael Jackson). Podría parecer la más floja, si la comparamos con lo que hizo Alien Ant Farm con Smooth Criminal, pero la guitarra con ese cry baby que identifica al cover la potencia hacia otras direcciones, sobre todo cuando le ponen off y se genera una pared de sonido contundente y matona.

10 Stand by me (Ben E. King). ¿Listos para llorar? Después de mil covers, Weezer recapitula y acaricia este track con la potencia necesaria para dotarlo de nueva presencia para las nuevas generaciones. Ya hacía falta, carajo. La ventaja es que Stand by me es una canción maleable. Directa, sin ambages. Un madrazo al cerebro y el corazón.

Y así termina. Éste no es un disco de covers sino una intervención total, sin anestesia, a canciones simbólicas y a la historia. Llevamos apenas un mes de 2019 y Weezer ya nos restregó en la cara el mejor disco del año.

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